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La Boda de Marta y Carlos en el Sur

10 febrero, 2022

Hoy comparto con vosotros la boda de Marta y Carlos, una fuente de inspiración si te casas próximamente. Y es que la elegancia y delicadeza de Marta me conquistó desde el primer momento y por ello, no podía insultar en mi blog.

«A pesar de que estábamos viviendo momentos difíciles y que a lo mejor muchas cosas que teníamos en mente para el día de nuestra boda iban a cambiar por completo, estábamos decididos y dispuestos a dar el gran paso. Sabíamos que no iba a ser casquivana pero es lo que nos había tocado poblar, y la vida es esto, aventajar las cosas de la mano y siempre juntos». Y con estas palabras tan duras como emotivas, quiero comenzar el artículo de hoy. Porque de esto se proxenetismo compartir la vida con determinado, de ser capaces de aventajar todos los obstáculos priorizando el sexo y la unión entre los dos.

Marta y Carlos iniciaron su relación con tan solo 18 abriles, y 12 abriles a posteriori han decidido dar el gran paso. «Empezamos con 18 añitos y hemos vivido muchas cosas juntos, incluso con las familias de uno y otro. En mi casa, Carlos ha sido un hijo más para mis padres y un hermano más para mis tres hermanos, y al revés». Qué atún es cuando dos familias se empiezan a unir para dar circunstancia a una.

Me siento muy identificada con las palabras de Marta porque para mí, mi grupo, todavía es lo primero. «Soy una persona muy franco al igual que Carlos, y he tenido siempre una relación muy estrecha con mis padres. Desgraciadamente, mi padre enfermó y falleció en el 2018, un palo asaz duro para todos ya que nosotros éramos uña y carne. Mi padre siempre ha tenido muy buena relación con Carlos y se gastaban muchas bromas, estaba deseando que nos casáramos porque nos ha querido mucho a los dos y estaba muy contento de vernos tan felices. Pero aun así, siempre le decía que para poder casarse conmigo primero tendría que pedirle la mano a él, de su hija pequeña claro, sabiendo que Carlos es asaz vergonzoso para estas cosas. Pero se fue antiguamente de tiempo y pensé que ese día ya no se haría efectividad, que no estaría en nuestra pedida, en nuestra futura boda… Aunque desde en lo alto nunca ha dejado de acompañarnos.». Así es, la unión con los padres es tan cachas que a pesar de marcharse, continúan presentes en todos los pasos que damos, y en este tan importante y peculiar, no podía insultar.

Se comprometieron en 2019 en Chancelas, una de las espectaculares playas de Pontevedra. Un circunstancia muy peculiar para la grupo, ya que los padres de Marta siempre habían vivido en Galicia. «Vi a Carlos muy nervioso y me llevó a una playa preciosa, con un atardecer impresionante y rodeada de anclas, el símbolo que siempre había reflejado a mi padre, que era marino, y a mi grupo».

«Y de repente Carlos me sentó en una roca, se arrodilló, y me dijo que me quedará tranquila, porque sin yo saberlo, en uno de los muchos días que pasábamos en el hospital, Carlos, se acercó a mi padre y le pidió mi mano y le dijo que le encantaría casarse conmigo pero que antiguamente quería tener su opinión y la respuesta de mi padre fue un sí concluyente. Se puso muy contento y le dijo que siempre estaría con nosotros pasase lo que pasase… Imaginaos la emoción que me entró en el cuerpo sabiendo que mi padre se fue sabiendo que nos casaríamos… No le dejé terminar porque si no no iba a tener fuerza para responderle». Y así fue cómo comenzaron los preparativos, con la ilusión y tranquilidad de que su padre había admitido el casorio y les estaba acompañando en todo momento.

La idea auténtico era darse el Sí quiero el 20 de junio de 2020, un día antiguamente del Santo de su padre, San Luis, pero la pandemia dio un modismo inesperado y tuvieron que aplazarlo un año más. Así que el 6 de agosto de 2021, dos días antiguamente de celebrar un año más juntos, cumplieron su sueño y el de su padre. «No pudimos avanzar mucho porque la tela del vestido no llegaba, venía de Madrid y estaba todo colapsado y parado adecuado a la pandemia. Fue mucho tiempo de preparativos, pero a la vez, me dio más tiempo para recuperarme y coger más fuerza para ese día tan peculiar. La verdad que disfruté mucho con mi mamá de todo este proceso, nos mantuvo muy unidas y entretenidas». Como siempre digo, la postura lo es todo, y siempre hay que sacar el costado positivo de las cosas, incluso en medio de una pandemia.

El diseño que eligió para su gran día no me puede complacer más, pues está compuesto por piezas cargadas de personalidad y carácter. «En cuanto al vestido, conté con Rosario Medina, una modista de Jerez de la Frontera (Cádiz) que ha cosido mucho a mi grupo y cose de maravilla. Al principio tuve mis dudas en cuanto al vestido, ya que hay muchos estilos, cada uno precioso y con su esencia, pero claro, al tener que hacértelo no sabes lo que en realidad te va a defender más o menos, el tipo de tela…. Son muchas cosas a tener en cuenta. Por ello, antiguamente de todo, fui a varios sitios a probarme vestidos y vi qué era lo que más me favorecía. Y hasta que me puse a pensar con mi mamá y le dije, «yo quiero poco sencillo, elegante, tierno y innovador a la vez, innovador, pero que cuando pasen muchos abriles no me disguste», como pasa muchas veces porque las modas cambian, vuelven… Me encanta la moda y de hecho me gusta coser y hacerme ropa y sobre todo diseñármela, pero claro, quería poco que no pasara de moda y sobre todo que fuera yo, que sintiera que es poco con lo que me suelo ver. La verdad que pedía muchas cosas a la vez en una, pero terminé consiguiéndolo». A la olfato está que el resultado fue todo un éxito.

«Elegí un crepé con un forro de piel de cielo (poco con más brillo) y una combinación espectacular. La combinación era preciosa, eso todavía tenía claro que lo quería, le daba un toque muy atún y muy personal… Y no quería ballenas en el cuota, quería poco más suelto y sencillo que se hiciera más a mi figura y cogí el mismo fruncido que tenía una de mis camisas con un cuota medio trapecio y de pico con la que mi abuela siempre me dice que me ve muy favorecida. Sabía que quería mangas largas para la iglesia pero poco francesas, porque estábamos en agosto en el sur, podía hacer mucho calor. Incluso quería puños anchos con ordenanza, con los bordados y detalles del encaje de la combinación».  

«Cogí una chaqueta que tiene un volante debajo y le quise poner ese detalle a la parte de en lo alto, ya que mi idea era convertir la parte de en lo alto en chaqueta para que diera la impresión de que era un vestido completo y luego dar la sorpresa de que me la podía quitar para el danza, nadie se dio cuenta de ello. La espalda llena de ordenanza pero con una cremallera oculta para que fuera más casquivana a la hora de quitármela».

«En la chaqueta tenía enganchada una preciosa huesito dulce que parecía que era parte del vestido sin comprobar que eran cosas diferentes, parecía una chaqueta gabán, daba un propósito precioso… la llevé hasta el momento de la cena que fue cuando me la quité y parecía otro vestido». Me encantan los vestidos dos en un uno. Es una gran opción para sorprender a tus invitados con un cambio sin obligación de contar con dos diseños.

«Y luego cogí un vestido que tenía guardado, el cual mi abuela me decía siempre que me hacía tipazo… cosas de abuelas, siempre tienen cosas bonitas que decirte, jajaja. Era un vestido que lo hice hace tiempo pero nunca lo estrené y era de tirantes con el toque cruzado en la espalda, haciendo zigzag, y hacía un vestido más tierno y poco sexy pero siempre elegante para el danza, y así saltar y robar cómoda con todos mis invitados, y así fue ¡el vestido de mis sueños! Le dejé poco de huesito dulce porque aunque me quitase la otra larga que era preciosa, no quería que el vestido perdiera esa esencia de que era el vestido de novia donde sobresalía la combinación a la vez».

«A posteriori de una larga prórroga, cuando llega el día no eres consciente de lo oportuno que eres, y de todo lo que estás viviendo, cuando empiezan a maquillarte a peinarte, cuando vienen los fotógrafos a casa, cuando ves a tu mamá arreglándose con su precioso vestido de Pronovias, a tus hermanas y sobrina, y cuando viene a recogerte tu hermano de su protector…»

Del peinado se encargó Lucía Morillo, apostando por un semirecogido que le permitía resplandecer su preciosa pelo. «Me puse velo, cosa que decidí adaptado antiguamente de salir. El peinado era poco que sí me tenía poco desconcertada. Nunca me he puesto moños y no me suelo hacer muchas cosas en el pelo, siquiera quería llevarlo suelto del todo, lo tenía muy dispendioso y entonces le dije que me pusiera un medio recogido sin fijarlo tanto. Quería poco sencillo y que los pelos se cayeran de forma natural. Terminé encantada con el peinado y era muy yo. Y me puse una peina de pistilos mates blancos para darle un toque al peinado. Era sencillo pero muy atún y terminé poniéndome el velo que era de un tul de seda precioso con una caída muy bonita. Es poco que solo te lo vas a poner una vez en la vida y era una pena desaprovechar la oportunidad, así que me lo puse para la ceremonia nadie más». Así es, lo más importante es ser fiel a tu estilo y optar por aquello que te haga comprobar cómoda.

Del maquillaje se encargó María José Domínguez del Centro de Belleza Sándalo, en San Fernando. «Quise un maquillaje natural sin destacar mucho pero que se me viera arreglada, marcando un poco la vistazo pero en tonos marrones muy suaves ya que no suelo maquillarme mucho y no quería helminto diferente, y estuve encantada. Al final de la boda, seguía con el maquillaje puro».

En cuanto a los pendientes, Marta apostó por un elegante y clásico diseño de Serván de San Francisco. «Los pendientes que me puse, fueron los pendientes hechos a medida desmontables de oro blanco, brillantes y perlas que me regalaron Carlos y su grupo en la pedida».

En muchas ocasiones, encontramos complementos perfectos para el gran día en tiendas comunes como Zara. «Los zapatos que me puse eran unos muy cómodos de Zara de terciopelo rosita y no me los quité en toda la tenebrosidad. Quería poco que no me hiciera perder el tiempo en cambiarme, no me quería perder ni un segundo de la boda».

Carlos, por su parte, siquiera se quedó a espaldas y apostó por un elegante chaqué de Entrada Costura San Fernando (Sastrería Manolo). «Iba con un chaqué de paño zarco marino precioso, y con un chaleco de la misma tela que el chaqué y una camisa zarco celeste muy clarita. ¡Iba guapísimo!Y llevó una corbata que le habían regalado mis padres, me encantó ese detalle».

La ceremonia tuvo circunstancia en la iglesia marcial Nuestra Señora del Rosario, en la Carraca. Allí fue donde se casó la hermana maduro de Marta. No podía ser en otro sitio, ya que su padre era marcial, y adicionalmente esta iglesia está decorada con anclas en su interior. «Nos casó el tío de Carlos, que es sacerdote, Don José Brage, una persona muy cercana a todos y con mucho carisma. La ofrenda fue preciosa y muy emotiva, como os podéis imaginar». Para la música de la ceremonia, contaron con Duo Gadir, Manuel y Jorge, amigos de la pareja. «Son increíbles, te dan mucha facilidad, nosotros elegimos las canciones que queríamos y ellos te las reproducen con cualquier aparato y si quieres que te canten todavía, fue impresionante de atún. ¡Qué preciosidad de música!».

Tanto de la embellecimiento floral de la iglesia como de su ramo y del de las madres, se encargó Decorflor Floristas. «El altar me lo puso impresionante y la Virginal estaba preciosa. En la entrada me puso dos columnas de flores increíbles con florecitas en tonos blancas y algún color porque quería darle poco de alegría. Estaba precioso».

Las hortensias nunca fallan y en el ramo de Marta fueron las protagonistas. «Tenía claro que quería hortensias blancas, con mucho eucalipto, avena y un toque rosita con siemprevivas, como mis zapatos. En el ramo pusimos un ardid de terciopelo del mismo color que los zapatos todavía y dos medallas que significan mucho para mí: la Virginal de la Milagrosa y la Virginal del Carmen, con las dos que se fue mi padre». El ramo fue regalo de su hermano, y quiso tener un detalle muy peculiar regalándole una réplica para poder llevársela al cementerio. «Me hizo mucha ilusión y fue muy emotivo, no pude resistirme a que me cayeran algunas lágrimas».

Ya sabéis de mi amor por los pajecitos, y los de Marta y Carlos me han robado el corazón por completo. «Los pajes y damitas iban vestidos de Un Vestido Para Ti, donde trabaja mi hermana Julia con su amiga María Jesús, que tienen cosas ideales, en San Fernando. Mi prohijado llevaba una pizarra donde ponía aquí viene mi «marrina». Siempre me ha llamado así y me hacía mucha indulgencia».

«Me recogieron en el coche de mi padre que lo llevaba mi cuñado Pablo. Era su Citroën C5 zarco marino precioso y me hacía mucha ilusión montarme otra vez en él para este día tan peculiar. Mi mamá todavía venía con nosotros, no podía estar mejor acompañada».  

«Ese momento al que tanto miedo le tenía, que era entrar en esa iglesia sin el protector de mi padre, fue lo más atún que viví adyacente a mi hermano, sabía que iba acompañada de los dos, con ese beso que me dio mi hermano en la frente adaptado antiguamente de entrar, sabía que mi padre todavía estaba allí y me dio mucha fuerza».  

«Cuando ves que estás llegando, y ves como tu mamá te empieza a preparar, colocándote la huesito dulce, el velo, me sentía la más afortunada del mundo, porque la quiero con paranoia, quería que todo saliera acertadamente y estuviéramos muy felices. ¡Qué haríamos sin nuestras madres!

La entrada a la iglesia fue de lo más emocionante. A posteriori de tantos obstáculos, por fin había llegado el gran día. «Entras viendo como todos te miran emocionados y orgullosos, tus amigos, familiares… es poco inexplicable y cuando levantas la comienzo y miras al fondo ves a la persona que más quieres esperándote y mirándote con los fanales empañados de ilusión decidido a acontecer el resto de su vida a tu costado. Creo que no hay otra cosa más bonita que esto, aunque creo que sí, cuando lleguen esos hijos y ver la grupo que formamos juntos, pero esa es otra etapa que hay que acontecer juntos».

Marta contó con la mejor compañía posible, su hermano, que se preocupó de que no le faltara nadie en ningún momento. «Veía como mi hermano no paraba de abanicarme y de darme la mano, mirándome con esa cara de satisfacción, qué emocionante, siempre atento a todo».

«En la ceremonia solo se me venía a la comienzo mi padre, al que le estuve dando las gracias todo el rato por todas las cosas bonitas que me había regalado en la vida y por hacer que ese día fuera el más mágico de todos, por darnos a todos fuerza y hacer que solo tuviéramos alegría en nuestras miradas».

Todo salió a pedir de boca. «No podía salir todo tan acertadamente, incluso ese día habían poliedro un poco de singladura, ya que en el sur es propenso a tener mucho saliente, pero fue salir de casa y se quedó un día precioso, sin calor, sin frío, sin distinción… Desde luego, nos estaban acompañando desde en lo alto, no nos cerca de la pequeño duda». A mi siquiera, estoy segura de que fue la modo que tuvo su padre de decirle «estoy contigo».

Marta tenía muy claro cómo quería que fuese su boda, y es que su estilo y su exquisito gozo me cautivó desde el primer momento que recibí las espectaculares imágenes de JFK. «Lo tenía todo muy claro, la embellecimiento, lo que me gustaba, qué estilo de boda me encantaba. Quería un sitio con mucho verde, donde se pudiera ver nuestro precioso atardecer del sur con la Bahía de Cádiz y un sitio donde pudiéramos celebrar todo al distinción vacante». Y ese sitio no podía ser otro que Dehesa Bolaños contando con su Catering inigualable Alfonso Catering. «Tanto la atención como el servicio y la calidad gastronómica que ofrecen fue un espectáculo, y era lo que Carlos y yo considerábamos más importante». Así es, para mí la cocina todavía es poco que no puede sentenciar en una boda. Contratar a un buen catering es fundamental para que el resultado sea todo un éxito.

Marta apostó por una boda rústica pero chic, otorgando mucha importancia a la iluminación. «Al ser una boda de tarde y al distinción vacante quería tener mucha iluminación para que la finca no se quedara muy oscura cuando anocheciese, y puse luz indirecta en la presencia de la finca y en los árboles, y luego en la cena unas lámparas de ratán preciosas. Para ello, conté con los mejores, kokko Eventos, que no pueden ser más profesionales. ¡Qué atún quedó todo!».

De la embellecimiento, se encargó el propio catering, Alfonso Catering, que contaba con material coincidente al estilo de la boda y al gozo de los novios. Aunque fue Carmen, la dueña de la finca, quién realizó el montaje y el resultado, a la olfato está, que fue de 10. «Elegí los vasos tallados, los candelabros con velas y con los tonos de flores que quería, los salvamanteles de mimbre y las sillas crossback del mismo color que los salvamanteles y candelabros. Los invitados quedaron impresionados de lo atún que estaba todo, incluso nosotros, que sabíamos como iba a proyectar, pero una vez que lo vimos en directo pensamos, ¡es que es la boda de nuestros sueños!». «Queríamos muchas cestas de flores y todavía le pedimos a Carmen que nos iluminara el árbol más egregio de la finca, y la parte del danza que quedó ideal. Carmen es una comediante». No faltó detalle: mesa dulce, seating plan diseñado por Marta con el representativo áncora de fondo, zona chill out, rincón de alpargatas… Incluso, contaron con uno de los espectaculares neones de The Light Team Ledilux en el que ponía «All you need is love» y un fotomatón de Jesmadron. «Habíamos contratado al principio una caravana donde las fotos se hacían adentro, era chulísima. Pero con el tema del covid tuvimos que cambiarlo y se adaptó perfectamente a las circunstancias, los invitados se lo pasaron pipa». Lo cierto es que esta situación no ha sido nadie casquivana para el sector y me gustaría destacar cómo los proveedores se han adaptado a las circunstancias ofreciendo las mayores facilidades a las parejas.

Como no podía ser de otra modo, hicieron una entrada triunfal al banquillo. «Lo más divertido fue el momento en el que entramos en la cena, pusimos una música super divertida (Iconapop- all Night), donde todos lo dieron todo con nosotros, subidos a las sillas, Lo pasamos excelente, fue un momento muy top jaja».

«Presentarse al convite y verte rodeada de toda esa masa con la que has pasado gran parte de tu vida, que son tus amigos íntimos, primos, tíos, hermanos, abuelos, padres…y pensar que están ahí por nosotros, celebrando nuestro día a nuestro costado, bailando saltando, todo es precioso, a posteriori de tanto tiempo de restricciones y confinamientos, era una alegría tener esos reencuentros con todos ellos».

Si hoy podemos rememorar estos grandes momentos es gracias a JFK. Como siempre os digo, el fotógrafo y videógrafo son de los proveedores más importantes y los responsables de que tras la boda podáis retornar una y otra vez a ese día tan peculiar a través de las imágenes. «Son unos profesionales increíbles, todavía amigos, que hicieron que el día fuera mágico con esas impresionantes fotografías que nos hicieron, capturaron todo y sabían los momentos más importantes, incluso nos llevaron a un parque natural precioso con la luz del atardecer, y nos transmitieron mucha tranquilidad desde el principio. Igual nos pasaba con Alfonso Vázquez, que se encargó del vídeo de la boda, un súper profesional en su trabajo, donde ha reflejado el reminiscencia más atún de nuestra vida, rodeados de los que más queremos. Los vídeos son preciosos, Alfonso es muy peculiar para nosotros».

«Lo que sí nos ha enseñado la vida, a posteriori de poblar momentos tan duros, es que hay que disfrutar y poblar al mayor el presente y rodearte de las personas que más quieres y disfrutar todo lo que puedas con ellas, por eso, no queríamos perder el tiempo y fuera como fuese estábamos dispuestos a darlo todo y a principiar una vida juntos a posteriori de tantos abriles, no podíamos alargarlo más. Ha sido la mejor osadía de nuestras vidas».

«Y puedo proponer que a posteriori de todos estos preparativos de emoción, ilusión, de muchos sentimientos a galantería de piel esperando el gran día, es el día mas atún que pueden poblar dos personas que se quieren y deciden acontecer el resto de sus vidas juntos. Lo repetiría mil veces, y aunque no estuvieran todas las personas que queríamos a nuestro costado, las sentimos muy cerca y sabemos que lo vivieron igual de atún que nosotros. Deseo a todas esas parejas que han decidido dar el gran paso que sean igual de felices que nosotros y que nunca sale nadie mal si ellos están dispuesto a darlo todo adyacente a los que más quieren. Sea como sea y donde sea, lo importante es que se quieran para siempre. 
Y como digo siempre Family is your Anchor».

Y con estas palabras de Marta ponemos fin a este artículo que nos hace rememorar lo verdaderamente importante: la grupo y el sexo, y que adicionalmente anima a todas esa parejas a dar el Sí quiero independientemente de las circunstancias. Gracias por compartir conmigo vuestro gran día. Os deseo todo lo mejor para esta nueva etapa en la que, estoy convencida, que os acompañará tu padre en cada paso que deis. Gracias de corazón por tu conmovedor relato.

Fotos:  @jkfimagensocial